No paro de decir incoherencias. Perdí el juicio oral. 

Me la paso despidiendo el año pero se ve que no le llega el telegrama. 

Enamoradizo, el sapo se harta de mariposas en la panza. 

La pasé muy bien, pero ella al rato me alcanzó. 

Cogito ergo sum, titán. Veni, vidi, vici, chabón. Deus ex, máquina. 

Pasé por la panadería “La Nueva Evasora” pero no tenían facturas. 

La empresa se mudó a un edificio de chocolate al sol y se fundió. 

Stanley Kowalski mira vidrieras en El Once: “¡Es tela! ¡Es teeeelaaaaaa!” 

Mi perfume tiene notas de sándalo y vainilla. En las dos se sacó un cero. 

Las sobras sociales.